Legado pasto prevalece en el pueblo de El Ángel

El legado histórico y cultural heredado por la Cultura Pasto llena de orgullo al pueblo carchense. En la ciudad de El Ángel, cabecera cantonal de Espejo con el fin de rescatar sus orígenes se han levantado varios monumentos que denotan la identidad de este pueblo en el norte de Ecuador.

Explicación del porque se construyó el monumento a la Botijuela en el sector de Las Tres Tolas- El Ángel, Carchi.

En el ingreso a El Ángel, en el sector de Las Tres Tolas se puede encontrar el monumento a la Botijuela este que fue recipiente donde los ancestros guardaban bebidas sagradas que utilizadas en los rituales que se desarrollaba en los solsticios y equinoccios, además de los alimentos. En esta se representa a la luna, el sol, la tierra y el hombre en este último figuran varias personas tomadas de las manos dando símbolo a la unidad del pueblo pasto. Una de las figuras principales de la Botijuela es el «Cacique Blas Ángel” quien fue una autoridad a finales del siglo XVII que por su valor demostrado en la lucha por la degeneración su heredad territorial forma parte de esta obra. La misma que fue construida a partir de 1996 por el artista imbabureño Fredy Mejía para representar la identidad y agradecimiento a los cuatro elementos de la tierra.

Germán Bracho y Antonio Ibarra historiadores angeleños asegura que a partir de 1 555 en los documentos antiguos que reposan en el archivo de España y América ya se encuentra el nombre del pueblo prehispánico de El Ángel. Pero anteriormente este pueblo se llamaba Hanjuel en lengua pasto que significaba agua de lo alto. Este data de la época contemporánea de Cristo, cuya evolución ha sido estudiada y clasificada gracias carbono 14 método aplicado al diverso patrimonio arqueológico de los complejos cerámicos negativo del Carchi,  el Ángel y Cuasmal.

El recorrido continúa por la Avenida Espejo hasta llegar a la Iglesia San Miguel de El Ángel la cual se caracteriza por ser una de las mejores iglesias construidas en la provincia con arte gótico. La edificación fue levantada en un terreno donado por Federico Guerrón propietario de la Hacienda de Chabayán a partir de 1919. Además, por decisión de los hombres importantes de aquel entonces como Amable Araujo, José Benigno Grijalva, José María Mier y demás, quienes contribuyeron con dinero y peones de sus haciendas para los avances del trabajo. Los planos fueron realizados por el sacerdote y arquitecto alemán Pedro Bruning quien había dado la idea de esta construcción desde 1885. Mientras que, un sacerdote ibarreño fue el encargado de organizar las mingas con las personas, quienes cargaban piedra y cal desde el sector de la Calera y La Chorrera.

El Instituto de Patrimonio Cultural en el año 1999 involucró a la Iglesia San Miguel de El Ángel en el registro de bienes patrimoniales del país. La obra arquitectónica fue construida a base de piedra la cual fue tallada a medida exacta de forma individual para luego armarla. Además de ladrillos que fueron elaborados en el sitio en hornos de leña. La mezcla utilizada para pegar cada piedra y ladrillo fue preparada con cal y arena además, sus puertas talladas en madera son diseño de Ángel María Pozo. En su interior se encuentran varias imágenes como la de San Pedro que fue pintada en Época Republicana, la Virgen del Rosario que data de 1647 y entre otras. El historiador angeleño Antonio Ibarra menciona “este referente  es el legado del pueblo constituido y organizado a través de las grandes mingas… tenemos un ícono patrimonial en el norte del país que es la Iglesia San Miguel de El Ángel”

La Ruta Cultural avanza hasta el museo Blas Ángel que recoge cerca de 100 piezas correspondientes a varias fases culturales. El museo fue creado en el año de 1995 con el objetivo de preservar, mantener y difundir el patrimonio arqueológico del pueblo prehispánico de El Ángel. Anteriormente, estas piezas reposaban en las oficinas de la municipalidad para finalmente en 1999 tener un espacio adecuado para la exposición de las piezas, cuadros de pintura, huesos humanos y demás en la calle José Benigno Grijalva frente al Parque Libertad.

Las piezas que exhibe pertenecen a la fase negativa de Carchi que fue una época cuyo proceso de evolución data de fechas antes de Cristo para luego proyectarse a la fase El Ángel y Cuasmal. Cada vestigio contiene sus características esenciales que daban significado a la espiritualidad de aquel entonces se representaba en ella a la flora, fauna, el cosmos y hechos cotidianos. Las figuras que fueron más representadas en ollas, botijuelas y  platos son los monos, estrellas de ocho puntas, venados, serpientes, aves, sapos e incluso personas como el cacique.

A la salida de la cabecera cantonal en la vía El Ángel – La Libertad fue construido el Redondel del Milenio a partir de 1999 e  inaugurado en el 2001. En la obra se representa a la planta endémica y única en el mundo por su altura que se encuentra en la Reserva Ecológica El Ángel. Son 20 frailejones que sostienen al mundo y cada uno representa un siglo en la cual se da fe de la llegada de Cristo. Además, se visualiza un reloj que dice estamos a tiempo de cuidar y preservar la flora y fauna. También, se presenta a la estrella pasto en la cual explica a las personas cuando sembrar y cosechar los diversos productos. La parte alta representa los ángeles para que sean guardianes del pueblo y en el centro un guerrero pasto que custodia un ánfora que recoge libros, fotografías y documentos importantes que darán fe y testimonio del paso de las personas y familia que habitan ahora en Espejo, la misma que será abierta en 100 años (año 2100).

Finalmente, El Parque Bellavista es la última parada en esta ruta cultural, este lugar es conocido por ser el mirador principal hacia la ciudad de El Ángel.  En él figuran tres representaciones apegadas a la religión católica, como es el Nacimiento, Crucifixión y Resurrección de Jesús sirviendo de escenario a los feligreses en época de Semana Santa para la procesión del vía crucis, siendo este parque la última estación. 

Ibarra: la enciclopedia de Espejo y de Carchi

Los años están pasando y quisiera escribir un libro que recopile todo lo que hemos investigado porque los hallazgos que hemos hecho, no lo sabe nadie. Son las palabras de Luis Antonio Ibarra Revelo de 60 años de edad quien ha dedicado la mayor parte de su vida a investigar la historia de su pueblo. Actualmente, se desempeña como Analista de Cultura del GADM- Espejo y se proyecta a ingresar a la Academia de historia.

Pregunte al Antoñito, es la frase más utilizada cuando de contestar una pregunta de historia se trata. Luis Antonio Ibarra descubrió pasión por la investigación y la historia cuando aún era niño gracias a su padre, él le llevaba a conocer varios lugares que giran en torno a esta ciencia, una de ellas la Piedra Pintada de Ingueza. Que le permitió involucrarse directamente en la investigación de su pueblo Pasto.

Él Realizó sus estudios en la Escuela Eugenio Espejo y cursó la secundaria en el Instituto Tecnológico Alfonso Herrera ahora Unidad Educativa. Posteriormente obtuvo su título de Licenciado en Ciencias de la Educación con mención ciencias sociales de la Universidad Tecnológica Equinoccial.

Libros de archivo encontrados por Ibarra para demostrar la antigüedad del Pueblo de El Ángel.
Libros de archivo encontrados por Ibarra para demostrar la antigüedad del Pueblo de El Ángel.

Ibarra es uno de los mejores historiadores de Espejo, Carchi y El Ecuador, él fue parte de varias excavaciones donde se encontraron varias piezas arqueológicas como las botijuelas en El Ángel. Sus investigaciones lo llevaron a recorrer varias ciudades de Ecuador y países vecinos como Colombia y Perú. Así mismo, aprendió a leer la paleografía que fue la escritura utilizada por los españoles de la Conquista con el fin de conocer la historia y origen del pueblo de El Ángel. Además, fue uno de los promotores en la creación de la primera película de Espejo titulada “Vuelo de Libertad”. La misma que fue la triunfadora en el Concurso Historia no conocida de Carchi.

El escrito angeleño cuenta con cinco libros de su autoría, los mismos que recogen la historia de los Pastos. Pero el libro más emblemático y reconocido se titula «Ángel María Pozo, semblanza de un pintor carchense». Obra que recoge la historia y legado del artista angeleño. Para poder escribir sus obras ha tenido que rebuscar en los archivos de Quito, Colombia datos que comprueben sus hipótesis.

Germán Bracho e Ibarra  comparten la pasión por la historia incluso se han aventurado a viajes por interés personal. «Una vez fuimos a Quito encontramos documentos importantísimos, sacamoa copias de todo porque todo era importante. Pero no nos dimos cuenta que gastamos todo el dinero en copias, incluso el pasaje» mencionan.


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